Categories
Besos y conjuros (Harry Potter and the half-blood prince)
Y ya van seis. Cierto es que cuando la base, la heptalogía literaria de J.K. Rowling, está tan bien estructurada y excepcionalmente pensada y narrada, todo es más fácil. Pero aún así, una adaptación de libro a película es muy difícil y más si el libro lo ha leído todo el mundo.
La (hasta ahora) hexalogía de Harry Potter para la pantalla es muy consistente, respetuosa con la obra original, atractiva, intensa y trepidante. Siempre ha contado con buenos guionistas, con buenos directores y con buenos actores. Y el Misterio del Príncipe no es una excepción, aunque hay algunos matices a hacer.
La primera media hora es trepidante, saltándose toda la creación del ambiente tenebroso que necesita el libro, pero que en a película es una inyección de misterio y acción por la vena. El ritmo, sin embargo, no se mantiene y la parte media se priman las historias de amor, cierta comedia (en todos los sentidos) y la consolidación de una trama que, si bien es importante en el plano emotivo, no lo es en la explicación de la trama mágica.
Y la película se resiente. Hay mucho que contar y se pierde un tiempo valioso incidiendo en los amoríos de los personajes. Dos horas y medias (que no se hacen pesadas, ojo) se necesitan y aún así se pasa (como por desgracia viene siendo inevitable) por encima de aspectos importantes. Por suerte, el tercer acto vuelve a estar a la altura y cierra la película con un clímax memorable que anticipa una séptima y octava entregas realmente oscuras.
No recuerdo otra serie de películas tan consistentes y la verdad es que me alegro, porque un producto tan sólido como la heptalogía de Rowling merece el máximo respeto. Ahora sólo falta quitarle la etiqueta de libro/película para niños y podremos por fin contemplar la magnitud de la(s) obra(s).
Escrit per: Outconsumer
Categories:
Cine
